Esta vez me he superado. Casi 5 años para escribir otra entrada en el blog. Menos mal que no vivo de esto. Pospongo lo de escribir porque priorizo leer, ver películas o no hacer nada... ¡qué desastre!
Desde hace 5 años vivo y trabajo en Ávila. Después
de Kenia, de la experiencia de vivir en Nairobi, necesitábamos un sitio más
tranquilo y me pareció que vivir en Ávila era
una oportunidad. Aunque es verdad que la ciudad se queda algo pequeña, he ganado algo que no se puede comprar: tiempo. Tardando 5 minutos en ir a trabajar, he tenido mucho tiempo para mí y, aunque no lo haya aprovechado como debía de haberlo hecho (o sí), al menos lo he (mal)gastado como me ha dado la gana. No muchos pueden decir eso...
Al principio, me asombraba todo: "¿Pero cómo es posible que
todo esté tan bien cuidado?...es todo tan bonito que parece un decorado. ¡Fíjate en la muralla!... Espectacular...". Evidentemente, la vida en Nairobi, me había acostumbrado al polvo, a la tierra, a los socavones, a la polución,… Me apetecía este cambio y lo estoy disfrutando. Tanto es así que, algún invierno, cuando volvía de noche desde el centro, con los faroles emitiendo su tenue luz amarilla, me parecía que de debajo de un portalón iba a salir un majadero borracho y emplumado (el sombrero) al grito de: “¡La bolsa o la vida!”. En fin, es lo que tiene tanto leer...
Ahora eso sí, antes de que la gente venga en masa a vivir a Ávila, vienen los puntos no tan buenos:
- Hace frío. Ojo, que me encanta el frío, pero cuando tienes dos enanos (sí, es lo que tiene tener tanto tiempo libre) y los mocos y la tos empiezan en octubre y duran hasta mayo empiezas a plantearte eso de vivir en la costa mediterránea...
- La gente es arisca y seca. Ellos dicen que es el clima, que no son todos iguales, blablabla. Es un hecho. Entras a una tienda a comprar y casi tienes que pedir perdón. Y si le das las gracias al camarero por ponerte una caña, la respuesta es el Fujitsu.
- Es un pueblo/capital. Se conocen todos. ¿Que eso es bueno? Uf no lo sé. Salir a dar un paseo de media hora y encontrarte a 4 personas de tu oficina cuando sois 12 no lo veo yo tan bueno. Pero para gustos, ciudades para vivir.
Bueno, suficiente para volver a empezar.
Ahora eso sí, antes de que la gente venga en masa a vivir a Ávila, vienen los puntos no tan buenos:
- Hace frío. Ojo, que me encanta el frío, pero cuando tienes dos enanos (sí, es lo que tiene tener tanto tiempo libre) y los mocos y la tos empiezan en octubre y duran hasta mayo empiezas a plantearte eso de vivir en la costa mediterránea...
- La gente es arisca y seca. Ellos dicen que es el clima, que no son todos iguales, blablabla. Es un hecho. Entras a una tienda a comprar y casi tienes que pedir perdón. Y si le das las gracias al camarero por ponerte una caña, la respuesta es el Fujitsu.
- Es un pueblo/capital. Se conocen todos. ¿Que eso es bueno? Uf no lo sé. Salir a dar un paseo de media hora y encontrarte a 4 personas de tu oficina cuando sois 12 no lo veo yo tan bueno. Pero para gustos, ciudades para vivir.
Bueno, suficiente para volver a empezar.