¿En serio? No, no y no. Eso no es social. Social es tocar, oler, sentir, besar. Son risas y sonrisas (puta mascarilla), cañas de dos en dos. Son miradas. Social es jugar al fútbol, salir de fiesta, incluso pegarse. Pero es verdad que redes sí que son. De las que te atrapan.
- “No, no, si yo las utilizo para estar en contacto con mis amigos del Erasmus que hace 15 años que no veo.” ¿Perdón? ¿Amigos? ¿15 años sin verles y les llamas amigos? ¿Y me llamas a mi para contármelo?... Pues si no les ves, será por algo. Vamos, digo yo.
- “No, es que la/le sigo porque cuelga cosas interesantes: una receta sana, cómo se maquilla, una foto chula...”. Y ya de paso, ves con quién se ha acostado, lo que se ha comprado, sus vacaciones en la playa, lo que caga,... Todo. Y encima piensas que su vida es perfecta y la tuya una mala imitación porque sólo habla/escribe/postea de las cosas buenas (bonitas y baratas) que hace. ¿Gracias?
Joder, yo me flagelaba de crío porque quería vivir aventuras (y dejar de leerlas en libros) y ahora lo que hacen es ver vídeos de gente jugando a videojuegos durante horas. Ojo, que ni siquiera juegan ellos... ¿Poso? Quizá presbicia a medio plazo. Poco más
Pero bueno, caerán. Mucho Lobo Estepario, pero necesitamos socializar como el respirar. ¿O es que va a durar mucho lo de ver a 5 críos en un banco sentados jugando entre ellos al móvil sin siquiera mirarse? ... Lo dudo.
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