Como rajar contra banqueros, políticos y demás papanatas ya
está muy trillado, he decidido dar una vuelta de tuerca más…voy a rajar contra
los que rajan. Contra aquellos “rebeldes/inconformistas” que rajan cuando el
sistema ya ha colapsado, contra los que se suben al carro del “ya te lo dije” en
el momento justo, contra los que trabajan para los entes públicos y tienen la
valentía de, desde la tranquilidad de su puesto, intentar sentar cátedra
hablando de lo quejica que es la juventud…¡olé! (nada menos castizo les haría
justicia).
Respetables (que no respetadas) opiniones que sólo sirven
para demostrar que la libertad de expresión y la pluralidad de opinión se siguen
estilando en este país. Quizá también para hundir un poco más la opinión que la
gente tiene de la situación y confirmar la tendencia natural (e inherente) de
los españoles a la crítica (a los que me sumo orgulloso, que para eso escribo
este post).
“Seguro que si nos
quejamos un poco más, mejoraremos”, es lo que parece que piensa la gente. Vamos
a ver, todo este cuento ya me lo sé. Lo estoy viviendo en primera persona. No digo
que no haya gente que merezca el escarnio público por lo que han hecho o dejado
de hacer. Por supuesto que sí. Pero como nosotros no podemos tomar medidas al
respecto (a no ser que tú, querido lector, seas magistrado del Tribunal
Supremo), lo que hace falta es dejar de quejarse, e intentar ser un poco más
optimistas. Hay que intentar ver el lado bueno de las cosas (que conste que yo
no lo hago, pero estoy en ello) y dejar que los papanatas se pierdan en sus
elucubraciones varias.
Bueno, es lo que creo. También puedes criticarlo y todo volverá
a empezar…
P.D.: Por cierto “rebeldes/inconformistas”, gracias por nada.
Si señor!!!!. Ya vale de tantas quejas y todos a trabajar un poco más. Me gusta tu post Alex.
ResponderEliminarque tengas un buen día.
El Querubín Perillán.
Cojonudo.
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