Hoy he visto una liebre correr por un campo cercano a mi casa. De hecho no corría, más bien trotaba de manera un poco torpe, casi cómica (imagino que tener las patas traseras desproporciondamente grandes no ayuda demasiado).Tenía la cámara a mano, lista para fundir a fotos al pobre bicho, pero me lo pensé mejor y me limité a mirarla con atención. Me dije a mi mismo que hay momentos que hay que vivir, sentir, disfrutar. No hace falta documentar, fotografiar o plasmar por escrito todo lo que pasa en la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario